ELEMENTOS MINERALES ESENCIALES

114

 

 

 

 

ELEMENTOS MINERALES ESENCIALES

INTRODUCCIÓN

La salud del bovino se debe considerar como la resultante del sistema suelo-planta-animal-manejo, y el agravio de la misma en pastoreo debe buscarse en deficiencias de nutrimentos del suelo o del pasto y/o deficiencias en el manejo del suelo, el pasto o el animal. Entre esas deficiencias se encuentran los minerales y su manejo.

Guillermo A. Bavera

Los elementos minerales constituyen solamente de un 4 a 6 % del cuerpo del animal vertebrado, pero debido a las diversas funciones que cumplen en el organismo, son muy importantes en el campo de la bioquímica nutricional.

Un elemento mineral se considera esencial para el animal cuando:

  • ♦  Siempre está presente en concentraciones semejantes en cada individuo sano de la misma especie.
  • ♦  En la misma especie sigue el mismo patrón en los diferentes tejidos que lo contienen.
  • ♦  Una deficiencia del mismo en la dieta consumida produce en el animal cambios bioquímicos definidos en los

    tejidos y síntomas clínicos y/o subclínicos característicos.

  • ♦  Los síntomas clínicos y/o subclínicos de deficiencia y cambios bioquímicos en los tejidos pueden prevenirse o

    eliminarse con la adición del elemento a la dieta (suplementación mineral) y/o por vía parenteral (medica-

    ción).
    Por lo tanto, una enfermedad carencial se define como los estados deficitarios de uno o mas componentes

    minerales de la alimentación que no llegan a cubrir los requerimientos del animal, siendo consideradas estas carencias, desbalances e interferencias en la nutrición mineral como enfermedades metabólicas.

    Se han identificado más de 60 elementos en las cenizas de los tejidos de los animales superiores, pero a muchos de ellos no se le ha determinado la función exacta dentro del organismo (Domínguez, 1993), si es que la tienen, ya que algunos pueden ser contaminaciones.

    Podemos enumerar las funciones de los minerales esenciales en cuatro grandes grupos: 1) componentes del esqueleto;

    2) componentes de los tejidos blandos, líquidos corporales y funcionamiento celular;

    3) actuación en acciones enzimática y hormonales, y

    4) componentes y actuación en la actividad microbiana ruminal.

El conocimiento de las funciones de cada uno de los minerales es de gran importancia, no solo para corregir las deficiencias y disminuir sus efectos negativos en la salud y producción, sino también para evitar intoxicaciones que se pueden causar por forrajes con excesos de alguno de ellos, o al implementar estrategias de suplementación, por las interacciones entre los minerales, especialmente cuando se trata de ciertos oligoelementos.

Los macroelementos o elementos mayores que son esenciales para los procesos fisiológicos en los rumiantes se encuentran en el organismo en concentraciones altas (por encima de los 70 mg/kg peso vivo) y son: fósforo (P), calcio (Ca), sodio (Na), cloro (Cl), azufre (S), magnesio (Mg) y potasio (K). Los requerimientos de estos minerales se determinan en gramos/día y el aporte que hacen los alimentos se expresa en porcentaje o en g/kg de materia seca. En general tienen, entre otras más, una función plástica (forman parte de los tejidos: huesos, músculos, tendones).

Los oligoelementos, elementos menores, microelementos o elementos traza se encuentran en el organismo animal en cantidades muy bajas (menos de 70 mg/kg peso vivo) y son: cobre (Cu), cobalto (Co), manganeso (Mn), cinc (Zn), iodo (I), hierro (Fe), selenio (Se), molibdeno (Mo), flúor (F), cromo (Cr), níquel (Ni) y silicio (Si). Su requerimiento se da en mg/día y el aporte por los alimentos en mg/kg de materia seca, en ppm (partes por millón) o en porcentaje. En general tienen una función reguladora en el metabolismo.

El arsénico (As), aluminio (Al), vanadio (V), boro (Bo), bromo (Br), rutenio (Ru), estroncio (Sr), bario (Ba), cadmio (Cd), litio (Li) y estaño (Sn), han sido encontrados como esenciales para una o más especies de animales pequeños, y existe la posibilidad que lo sean también para los rumiantes, pero hasta el momento no se han encon- trado deficiencias de ellos en ningún tipo de rumiantes y no existe información que sugiera que puedan causar problemas prácticos (Actualizado de Loosli y Beltrán, 1978). Es muy posible que existan otros oligoelementos esenciales, pero afortunadamente sus requerimientos son tan pequeños que su deficiencia es sumamente improbable porque esas cantidades pueden ser siempre provistas por los alimentos.

FUNCIONES

Los minerales son necesarios para transformar la proteína y la energía de los alimentos en componentes del or- ganismo o en productos animales, ayudando al organismo a combatir las enfermedades al mantener al animal en buen estado de salud.

Solos, asociados entre sí o combinados con grupos orgánicos, los minerales ejercen sus funciones esenciales a diferentes niveles dentro del organismo animal, y a pesar que hay diferencias importantes entre los distintos ele- mentos, existe un esquema general para todos ellos.

Un lugar donde ejercen sus funciones específicas es a nivel tisular, con funciones estructurales (formación de huesos y otros tejidos de sostén) o funciones metabólicas (componentes de enzimas o coenzimas, transmisión del impulso nervioso, etc.).

El otro sitio vital donde se requieren minerales en los rumiantes, en particular fósforo, sodio, azufre, cobre, co- balto y níquel, es en el rumen. Las bacterias y protozoos presentes en el medio ruminal, como todo ser vivo, re- quieren minerales para lograr un óptimo crecimiento, reproducción y producir la degradación de los alimentos. Gran parte de las mermas en la producción de los rumiantes que se suscitan por deficiencias minerales se deben a una baja eficiencia de conversión alimenticia provocada por la ausencia de minerales a nivel ruminal o presentes en concentración inadecuada (Durán y Carugati, 1988). Una deficiencia mineral a este nivel determina alteracio- nes en el metabolismo de la microflora y microfauna, y esto produce bajas tasas de crecimiento de bacterias, hon- gos y protozoos, siendo la resultante una menor digestibilidad y aprovechamiento de nutrientes.

En general, los macroelementos contribuyen al mantenimiento de las propiedades fisicoquímicas del ambiente ruminal (poder tampón, presión osmótica y tasa de dilución) y son componentes celulares y activadores enzimáti- cos. Los microelementos regulan reacciones enzimáticas microbianas. Algunos también intervienen en la compo- sición celular a nivel de estructuras como ribosomas o membranas (Igarza, 1994). Todo esto explica la magnitud de la importancia que en los rumiantes los minerales ingresen al organismo por vía oral.

ARTICULO COMPLETO    ELEMENTOS MINERALES ESENCIALES