LA TRANSFERENCIA DE EMBRIONES EN BOVINOS

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 EMBRIONES EN BOVINOS

Se utiliza con asiduidad desde hace más de 40 años con unos resultados más que aceptables

La técnica sirve para incrementar la intensidad de selección en los programas de mejora genética, ya que se obtiene un elevado número de descendientes por unidad de tiempo apartir de las hembras de mayor potencial genético.

Pedro García Herradón, Luis Quintela Arias, Juan Becerra González 
 y Ana Peña Martínez Departamento de Patología Animal Universidad de Santiago de Compostela
 Imágenes cedidas por los Autores.

La transferencia de embriones es una técnica que consiste en recoger los embriones de una hembra donante y transferirlos al útero de unas hembras receptoras, en las que se completará la gestación. Es una técnica plenamente consolidada, ya que se utiliza con asiduidad desde hace más de 40 años con unos resultados más que aceptables. Su evolución histórica a lo largo de este prolongado periodo puede consultarse en un detallado artículo publicado por Hasler [1].La transferencia de embriones está ampliamente difundida a nivel global, aunque existen grandes diferencias entre regiones geográficas, tal y como se aprecia en las estadísticas publicadas por la IETS. Así, se observa que más del 75 % de los embriones fueron transferidos en Norteamérica y Europa.La principal aplicación de esta técnica es incrementar la intensidad de selección en los programas de mejora genética, al permitir obtener un elevado número de descendientes por unidad de tiempo a partir de las hembras de mayor potencial genético. Además, cuando se combina con semen sexado, facilita la obtención de individuos del sexo deseado para la selección, con una eficacia del 90 %. Sin embargo, no debemos olvidar que también puede utilizarse con fines sanitarios, por ejemplo, para evitar la transmisión vertical de Neospora caninum transfiriendo los embriones obtenidos en donantes seropositivas a receptoras seronegativas [2].

La técnica se inicia con la estimulación hormonal de la función ovárica de la hembra donante para provocar una ovulación múltiple, en lugar de la ovulación simple propia de esta especie. La hembra es inseminada en el momento apropiado y, posteriormente, se permite a los embriones desarrollarse, en el oviducto y en el útero de la donante, hasta que se recogen mediante el lavado uterino (flushing), que suele efectuarse en el día 7 del ciclo. Los embriones recogidos pueden transferirse a las receptoras de manera inmediata, que llevarán la gestación a término, o conservarse a bajas temperaturas durante un periodo prolongado, proceso denominado criopreservación, que permitirá utilizarloscuando se estime oportuno.

En el continente europeo se realizaron 20.497 lavados uterinos a lo largo de 2015, y se obtuvieron un total de 127.980 embriones transferibles (6,24 embriones transferibles/ recogida). De ellos, fueron transferidos 112.306 (87,75 %), y se utilizaron el 41,78 % en fresco y el 58,21 % restante después de la congelación/descongelación [3].A pesar de los notables avances logrados, la principal limitación a la que se enfrenta este procedimiento es el reducido número de embriones transferibles obtenidos en cada recogida, lo que repercute en el coste de cada uno de ellos. En un artículo de revisión, publicado por Hasler en 1992 [4] se indicaba que “las técnicas de superovulación no han logrado mejorar los resultados de forma significativa en los últimos 15 años”. 25 años más tarde, esta afirmación continua siendo válida, ya que ha aumentado muy poco el número medio de embriones transferibles obtenidos por recogida, y permanece estabilizado en un rango de seis a siete embriones transferibles por recogida, con ligeras diferencias entrelas razas de aptitud cárnica (6,86 embriones/recogida) y las de aptitud láctea (6,12).

Principales avances de la técnica

A pesar de los grandes avances logrados en cuanto al conocimiento de la dinámica de crecimiento folicular y de la bioquímica de las gonadotropinas, existen todavía grandes lagunas respecto a los efectos de algunos factores intrínsecos de la hembra donante sobre la respuesta superovulatoria. Por este motivo la respuesta sigue siendo poco predecible, el número de embriones transferibles por recogida continúa siendo bajo y el rendimiento comercial de la técnica escaso. A continuación haremos un breve repaso por las principales líneas de trabajo que se están siguiendo para tratar de solventar este  problema.

Adaptación del tratamiento a la dinámica de crecimiento folicular

Diversos estudios demostraron que las mejores respuestas se lograban cuando el tratamiento de estimulación ovárica se iniciaba en la mitad del ciclo estral (entre los días 8 y 12). El uso de la ecografía permitió conocer cuál era la causa: en estos días se produce el inicio de la segunda oleada de crecimiento folicular en las hembras con dos oleadas por ciclo, aunque no sucede lo mismo en las de tres oleadas, ya que en estas la segunda oleada se adelantaba en uno o dos días. También se demostró que únicamente se producía una respuesta ovárica óptima cuando coincidían el inicio del tratamiento y la emergencia de la oleada de crecimiento folicular o, lo que es lo mismo, cuando el tratamiento se iniciaba en ausencia de un folículo dominante. Por todo ello, diversos equipos de trabajo se implicaron en la búsqueda de procedimientos para controlar las oleadas de crecimiento folicular.

ARTICULO COMPLETO   LA TRANSFERENCIA DE EMBRIONES EN BOVINOS

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