NO DEJE A SUS BECERRAS CON HAMBRE DE LECHE O SUSTITUTO DE LECHE: PIENSE EN QUE SE ESTÁ MANUFACTURANDO LA UBRE DEL FUTURO.

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PIENSE EN QUE SE ESTÁ MANUFACTURANDO LA UBRE DEL FUTURO.

Ha sido práctica común — y aún hoy en día se da—alimentar a las becerras con poca leche o sustituto de leche (8 a 10 % de su peso), con un criterio económico para mi juicio mal entendido; el objeto es gastar menos en dieta líquida, propiciando el convertir más rápido a las becerras en rumiantes donde, supuestamente, mediante “el aumento compensatorio” se lograrán, más adelante, kilos de aumento en peso más baratos.

¿Pero realmente este programa alimenticio de dieta líquida restringida (leche o sustitutos de leche) resulta más lucrativo? Mi respuesta es que no, a largo plazo, y permítanme explicarlo.

Joel H. Velasco Molina

Mi respuesta negativa toma base en las consideraciones que seguidamente apunto:

  1. Se va en contra de uno de los principios cardinales del “Bien Estar Animal”: Que el animal no sufra por hambre. (Grandin Temple, 2017).
  2. Los nutrimentos (energía, proteína, minerales, vitaminas, etc.) de una ingesta de dieta líquida limitada (4 l/d de leche en Holstein o 2 a 3 l/d de leche en Jersey), solamente cubrirían las necesidades nutricionales de mantenimiento (y en una Zona de termoneutralidad: 10 a 15* C. (C.L. Davis and J.K.Drackley.1998); y si acaso sobraría para una modesta ganancia diaria de peso (400 a 500 gramos) entre el nacimiento y el desleche.
  3. Bajo una dieta líquida limitada, las becerras consumen alrededor de la mitad de lo que voluntariamente consumirían alimentándolas a libre acceso ( Appleby, et. al. 2001).
  4. No se cumple con “la regla de oro” en el crecimiento de las becerras: que se doble el peso de nacimiento de la becerra al desleche, a los 56 a 60 días de edad (Van Amburgh, M.E. et a. 2017); esto es: que alcancen al menos el ciento por ciento en incremento porcentual de crecimiento. En otras palabras, si la becerra nace pesando 40 Kg… que pese 80 Kg al desleche. Por ejemplo, asevera M.E. Van Amburgh. 2017, para doblar el peso de nacimiento de una becerra de 40 kilos, a los 60 días, bajo condiciones termoneutrales, la becerra deberá tener un aumento diario de peso de 667 gramos, y para lograrlo habrá de consumir 700 gramos al día de leche en materia seca (5.6 L de leche con 12.5 % de sólidos), o bien 830 gramos de materia seca (polvo) de un sustituto de leche, de 28 % de proteína y 20 % de grasa.

    5. Se provoca—deliberadamente o accidentalmente— que se ponga en juego, después, “el aumento compensatorio”, que para ciertas etapas de desarrollo (en etapas de Crecimiento Alométrico) de la glándula mamaria, le será perjudicial por la acumulación de grasa en la misma (Radcliff. et al. 2000). Vale la pena aclarar que “el crecimiento compensatorio” en el ganado es un proceso en el que, si el crecimiento es menor de lo normal durante algunos meses debido a la desnutrición, más tarde, cuando haya una buena nutrición disponible, la ganancia de peso vivo del ganado será mayor de lo que sería el caso.(De alba Jorge,1983).

    Ya habiendo asentado los Contras de someter las becerras a una dieta líquida restringida, justo es ahora señalar los Pros de alimentar el doble o más de leche o de sustituto de leche, en las primeras 5 o 6 semanas de edad de las becerras, disminuyéndola entonces, para estimular un mayor consumo de concentrado iniciador (y algo de heno o paja de trigo) previo al desleche total. No hay que olvidar, que el consumo de dicho concentrado, se da en cantidades muy pobres durante el primer mes de vida de la becerra; por lo cual no es válido suponer una compensación de consumo de nutrimentos—a falta de dieta líquida— por esta vía.

    Pros:

    1. Aporte de nutrimentos suficientes a la glándula mamaria en ciernes, para provocar el arranque de una fase de crecimiento Crecimiento Alométrico de los alvéolos del parénquima mamario.

    A. Glándula mamaria disecada de una becerra Holstein a los 45 días de edad. El tejido del parénquima mamario bisecado muy delgado (flechas) es apenas visible como un pequeño fragmento colapsado justo por encima de la teta. B. Glándula mamaria disecada de una becerra Holstein a los 75 días de edad. El tejido parenquimatoso es aparente como una masa densa redondeada justo por encima de la teta (línea de puntos inferior). La almohadilla de grasa mamaria bisectada se indica mediante la línea discontinua superior. Tomado del libro Large Dairy Herd Management, third edition. Pag 817

    2. Usufructo ( beneficio) de la gran Eficiencia Alimenticia que se da en los 2 primeros meses de vida de las becerras: EA de 2.5 a 1, aproximadamente. (Jud Heinrichs. et al. 2012); cuando el crecimiento en este lapso se focaliza primeramente en hueso y músculo, y después en grasa.

    3. Condiciona nutricional e inmunológicamente a las becerras para el brusco cambio que experimentarán durante “la etapa de transición”, esto es, del cambio de una nutrición mayoritariamente líquida a otra básicamente sólida (base a concentrado y heno).

    Ahora bien, antes de seguir adelante, cobra importancia explicar superficialmente algunos puntos relacionados con el crecimiento y desarrollo de la glándula mamaria, y sírvanos para el caso, las siguientes preguntas: ¿Cómo se conforma de la ubre?; ¿Qué tipo de crecimiento se da en ésta?; ¿Cuándo?; ¿Cuál es la influencia del plano nutricional en el crecimiento y desarrollo de la glándula mamaria?

    ¿Cómo se conforma de la ubre?

    La glándula mamaria se compone de tejidos conectivo (de sostén y conformación de la ubre), alveolar (secretor de leche) y adiposo (grasa); un sistema vascular (vasos sanguíneos y linfáticos); un sistema nervioso, etc. (Larson, Bruce.L. 1985).

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