BIENESTAR DE LA VACA: REPRODUCCIÓN

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BIENESTAR DE LA VACA: REPRODUCCIÓN

La Reproducción es una parte necesaria e importante para la producción lechera.

Otra forma de hacer que la vaca quede preñada, es mediante el uso de la técnica de transferencia de embriones, la cual a pesar de no ser ampliamente usada, se espera que aumente su importancia. La principal ventaja con la transferencia de embriones es que es posible generar más becerras a partir de una buena vaca.

Sin partos regulares sería imposible producir la cantidad de leche deseada y el número de becerras disminuiría.

  • También es importante producir suficientes vaquillas como animales de reemplazo que permitan mantener el tamaño del hato o que permitan su expansión.
  • El porcentaje de reemplazo en los hatos lecheros varía entre 20 y 25 por ciento. Si las necesidades de reemplazo son más altas, indica la presencia de problemas y posiblemente un bajo nivel de bienestar en las vacas.

Hoy en día, es más común el uso de la inseminación artificial (I.A.) que el uso de un toro para la monta directa. La I.A. aumenta el control que tiene el ganadero sobre la reproducción de su hato y le permite usar semen seleccionado y obtenido a partir de programas de mejoramiento genético a nivel global, lo que significa una ganancia genética. Sin embargo, simultáneamente también se incrementa la necesidad de una buena planeación, rutinas de trabajo bien estructuradas y una muy buena observación.

Otra forma de hacer que la vaca quede preñada, es mediante el uso de la técnica de transferencia de embriones, la cual a pesar de no ser ampliamente usada, se espera que aumente su importancia. La principal ventaja con la transferencia de embriones es que es posible generar más becerras a partir de una buena vaca.

El ciclo estral

Mientras una vaca o vaquilla no se encuentre gestante, normalmente tendrá un ciclo estral de 21 días con un rango de variación que usualmente va de 17 a 24 días. Una vaquilla normalmente tiene un ciclo estral ligeramente más corto que el de una vaca y este ciclo continuará hasta que la vaca o vaquilla queden gestantes. Después del parto, las vacas normalmente pasan por un periodo de 20 a 30 días en el que no se presentan ciclos estrales. Este periodo puede ser mayor en vacas de alta producción debido a que no son capaces de obtener suficiente energía para cubrir completamente sus necesidades de producción de leche. La vaca se protegerá a sí misma y para entrar en estro nuevamente, tardará varios días adicionales.

El ciclo estral es controlado por un sistema complejo que comprende diferentes hormonas producidas en el cerebro y en los ovarios. El diagrama a la izquierda muestra una imagen simplificada de la forma en que la que estas hormonas, el estrógeno y la progesterona, varían de acuerdo con el día del ciclo estral en el que se encuentre la vaca. Algunas vacas no presentan un ciclo estral normal. Por ejemplo, una vaca puede estar en anestro, lo que significa que sus ovarios no funcionan dentro de un ciclo regular de 17 a 24 días, y por lo tanto se observa que no entra en calor o celo. Otras vacas pueden padecer de quistes ováricos. Estas vacas presentarán calor en intervalos muy cortos de tiempo y la duración del calor será de tres a cuatro días.

Manejo reproductivo

Dependiendo de la raza, la edad óptima para el primer parto es alrededor de los dos años de edad. A partir de entonces, idealmente una vaca parirá un becerro cada año, es decir cada 365 días. Las investigaciones de la Asociación Sueca de Ganadería han mostrado que los intervalos entre partos sub-óptimos causan pérdidas económicas substanciales a los ganaderos productores de leche – segundos en importancia únicamente después de la mastitis. Las vacas lecheras en el último tercio de la lactación son menos rentables debido a menor producción en esa fase en comparación con las dos primeras fases del ciclo.
Un intervalo entre partos largo significa el ordeño de un mayor número de vacas en su fase menos rentable debida a menor producción, así como la obtención de un menor número de becerras. Una vaca que produce menos leche que otra pero que consume aproximadamente la misma cantidad de alimento, es una vaca con menor conversión alimenticia y por lo tanto menos rentable. Por lo tanto, el manejo reproductivo exitoso tiene un impacto significativo en el rendimiento total del hato y sobre el ingreso neto. Un buen manejo reproductivo también reduce el riesgo de un desecho involuntario costoso.
La parte del intervalo entrepartos que puede ser modificada a través del manejo es la de los días abiertos. Estos días están determinados por el Período Voluntario de Espera (PVE) y el período de servicios o período de Ventana Reproductiva (VR) para servicios. Las fallas en la detección de los calores son una causa común para los intervalos entre partos indeseablemente largos. Al incrementar la Tasa de Detección de Calores (TDC) y la Tasa de Concepción (TC) a través de un mejor manejo y del uso de la inseminación artificial en el momento correcto, es posible obtener un intervalo entre partos significativamente más corto.

Detección de calores

El periodo sexual más intenso del ciclo estral es cuando la vaca permite ser montada, lo cual dura aproximadamente 18 horas. En hatos en los que los animales están sueltos, este momento se hace evidente cuando la vaca se queda inmóvil permitiendo ser montada por otra vaca o por el toro. La duración del calor varía de un animal a otro, pero aproximadamente entre 10 y 12 horas después de que la vaca ya no permite que la monten, el óvulo es liberado (ovulación) y el periodo de calor termina.

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