EFECTOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DE UN PROGRAMA DE CRECIMIENTO ACELERADO EN UN SISTEMA DE CRIANZA ARTIFICIAL CONVENCIONAL

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DE TERNEROS EN UN ESTABLECIMIENTO LECHERO COMERCIAL

Introducción

Desde hace muchos años, los tambos de Argentina y el mundo fueron cambiando su estructura productiva en busca de mayor eficiencia y rentabilidad. Aún hoy se continúa en la búsqueda de metodologías que permitan maximizarlos. La cadena productiva involucra por un lado, a la vaca, cuya finalidad es producir la máxima cantidad de leche conservando su salud y eficiencia reproductiva y por otro lado, al ternero recién nacido, que ha pasado a un sistema de crianza artificial con un destete temprano cuando aún el rumen no está en estado funcional.

Durante esta etapa el ternero debe cubrir sus requerimientos energéticos de mantenimiento y crecimiento y soportar distintos estrés -inclemencias climáticas, enfermedades, medidas de manejo, competencia entre pares- para finalmente aportar vientres productivos al rodeo, que expresen al máximo su potencial genético. Durante la última década se ha estudiado el efecto de aumentar la oferta de alimento líquido a los terneros de tambo, citándose como ventaja una mayor ganancia de peso (Hill et al., 2008) y altura (Kertz et al., 1998) y como desventaja un menor desarrollo ruminal y consumo de alimento sólido (Khan et al., 2011). A su vez, se conoce que al modificar el programa de alimentación durante las primeras etapas de vida se puede afectar la performance de las terneras en sus futuras lactancias (Heinrichs y Jones, 2011; Soberon et al., 2012) con aumentos de producción que van entre 0 a 1403 litros de leche extra en su vida productiva (Van Amburgh et al., 2014).

Si bien existen numerosos estudios acerca de los programas de alimentación en la crianza artificial de terneros, es necesaria su profundización a través de ensayos a campo con el objetivo de evaluar la respuesta en el crecimiento e incidencia de los problemas de salud que afectarán la performance productiva de los animales. Por este motivo, en el presente trabajo se planteó evaluar el crecimiento y la salud en un sistema de crianza artificial de terneros bajo manejo convencional y acelerado en un establecimiento comercial.

 Alberto Eduardo GUENDULAIN

Objetivos

*Determinar el efecto del sistema de crianza sobre el crecimiento

expresado en peso y altura a la cruz al destete.

*Observar la incidencia de problemas de salud en un sistema convencional

y uno acelerado.

Materiales y Métodos

El estudio se realizó durante la etapa de partos en el año 2015 en el tambo comercial «Santa Susana» de la empresa Don Paco S.A., ubicado a 18 km al norte de la localidad de Bengolea. El rodeo está compuesto por un 70% de vacas Holando Argentino y un 30% cruza media sangre Holando Argentino y Sueca Roja y Blanca.

Animales: Se utilizaron 30 terneros incluyendo machos y hembras nacidos durante el año 2015. Al nacimiento cada ternero fue asignado a uno de los dos tratamientos, crianza convencional y acelerado. El estudio comenzó el mismo día del parto y culminó a los 60 días después del nacimiento de cada ternero. Los terneros que presentaron dificultades al parto fueron incluidos en el trabajo, descartándose sólo aquellos que tuvieron baja probabilidad de vida durante los dos primeros días de vida.

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Parto y calostrado: Se controló la labor de parto de los animales y se suministró calostro con mamadera a razón de 2 litros dentro de las primeras 2 hs de vida y otros 2 litros dentro de las siguientes 6 hs. Entre las 24 y 72 hs de vida de cada ternero se realizó una extracción de sangre desde la vena yugular para evaluar el nivel de calostrado a través de refractometría. Alojamiento: Los terneros permanecieron con su madre hasta las 24 horas de vida y luego fueron trasladados al sector de crianza (Foto 1) donde se alojaron en jaulas individuales parcialmente techadas y con disponibilidad de alimento seco en baldes de alimentación (Foto 2). Los terneros permanecieron en dichas jaulas hasta la finalización del ensayo en el día 60.

Alimentación: Los terneros fueron alimentados con leche comercializable sin pasteurizar con una composición promedio al mes de 3.78 % GB y 3.40 % PB. A partir de los 5 días de edad se les ofreció también, a discreción, balanceado comercial pre-iniciador ad libitum.

Tratamientos:
Crianza convencional o Tratamiento Control (C): siguiendo el protocolo del establecimiento se le suministró a cada ternero 4 litros diarios de leche, administrados en dos tomas de 2 litros por la mañana y 2 litros por la tarde. A partir del día 51 y hasta el día 60 (período de desleche) se les suministró solo 2 litros diarios por la mañana.

Crianza Acelerada (A): el esquema de alimentación de este grupo comenzó con 4 litros diarios durante la primera semana de vida, administrados en tres tomas diarias, con un incremento de 2 litros en la segunda semana y otros 2 litros en la tercer semana, manteniéndose el número de tomas diarias. El periodo de desleche involucró una reducción a 4 litros a partir del día 51 y luego, a 2 litros a partir del día 56 de vida.

Los horarios de suministro de leche para los terneros del tratamiento A fueron 06:00; 11:00 y 16:30hs, y para el tratamiento C: 06:00 y 16:30hs. En ambos tratamientos se suministró agua entre las tomas diarias de leche.

Estado de Salud: Se evaluó semanalmente la aparición de acontecimientos sanitarios a lo largo de los 60 días que duró el ensayo, asignando puntajes a los distintos niveles de enfermedad (0 a 3) según la escala estándar de salud utilizada por la Universidad de Wisconsin, 2016 (Disponible en https:// www.vetmed.wisc.edu/dms/fapm/fapmtools/8calf/ calf_respiratory_scoring_chart.pdf).

Peso de los animales: Los terneros se pesaron al nacimiento, a los 30 y a los 60 días de nacidos, con balanza digital. Las pesadas se realizaron siempre a las 10:00 am, 4 horas después de la toma de la mañana.

Altura a la cruz: Los animales se midieron al nacimiento y al desleche utilizando la metodología de Salvador, 2002. Se los hizo permanecer apoyados en sus extremidades sobre una superficie plana y se midió la altura a la cruz desde el piso hasta la porción más sobresaliente de los cartílagos de las escápulas.

Resultados y Discusión

Durante el ensayo murieron dos terneras, una de cada tratamiento, quedando 8 hembras y 7 machos en el tratamiento control (C) y 8 machos y 7 hembras en el tratamiento acelerado (A). Ambas terneras presentaron un cuadro de diarrea grave con color amarillento y contenido mucoso, apatía, gran deshidratación, dolor abdominal y anorexia. Las muertes se produjeron

en él día 15 y 47 respectivamente, tras un largo tratamiento con hidratación parenteral y oral.
El nivel de calostrado inferido a través de la concentración de proteínas séricas totales reveló que los terneros de ambos grupos recibieron suficiente inmunidad pasiva (Cuadro 3). En el tratamiento C, 14 terneros presentaron un calostrado exitoso y sólo 1, un calostrado incompleto. En el tratamiento A, 11 terneros presentaron un calostrado exitoso y los restantes 3, un calostrado moderado. Es importante destacar que si bien se aseguró que cada ternero recibiera una cantidad mínima de calostro, éste no fue evaluado en cuanto a calidad pudiendo haber afectado el nivel de calostrado real.

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