EL RETO DE ORDEÑAR VACAS FRESCAS

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EL RETO DE ORDEÑAR VACAS FRESCAS

Si bien el corral de vacas frescas es sólo uno de los muchos que ordeña en cada turno, es el grupo de animales más importante y el más difícil de ordeñar.

Quiero destacar los detalles que necesita conocer y ofrecer consejos para ayudarle a hacer este trabajo más fácil para usted y mejor para las vacas y vaquillas frescas en su hato.

Tom Furhman Consultor y Dueño de Dairy Works United States

Vacas frescas

Cuando una vaca fresca entra a la sala de ordeño por primera vez después de parir, no ha sido ordeñada en aproximadamente dos meses. Sus ubres no se han limpiado dos o tres veces por día como todas las otras vacas que ordeña. Por ello sus ubres están más sucias que el resto del hato y requieren más tiempo y esfuerzo para limpiarlas concienzudamente.

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La no limpieza de las ubres en vacas frescas presenta problemas – alto riesgo de causarles mastitis a estas vacas, contaminación del calostro en el primer ordeño y baja calidad de la leche en los siguientes ordeños.

Aunque la vaca fresca puede “recordar” la sala de ordeños, ordeñarla los primeros días es una desviación de su anterior rutina de vaca seca. Los primeros dos viajes a la sala de ordeño agregan estrés y un cambio a su programa diario. Esto además del estrés del parto que ya ha experimentado.

Muchas veces ella entra a la sala de ordeño con las ubres grandes e hinchadas, e irritación en su canal de parto. Todos estos elementos estresantes se combinan para inhibir la bajada de leche, evitar un ordeño completo y aumentar los riesgos de problemas con enfermedades infecciosas y metabólicas en las semanas siguientes.

Vaquillas frescas

Ordeñar vaquillas frescas es, obviamente, mucho más difícil que ordeñar a vacas recién paridas. Estas nunca han pasado por este artefacto que llamamos sala de ordeño y por tanto, tienen miedo del sitio al que están ingresando. Todos han tratado con “vaquillas locas” que se niegan a salir de la sala de espera para entrar en la sala de ordeño.

Después, una vez que están en la sala, las vaquillas inexpertas se detienen, patean, se niegan a darse la vuelta (en salas paralelas) o a pasar al establo correspondiente (salas de ordeño tipo espina de pescado y rotativas). Imagínese lo que la vaquilla está pensando – “¡No sé que de qué se trata todo este equipo, ruido, chillidos y gritos!”

A diferencia de la vaca recién parida, esta vaquilla nunca ha pasado por un parto, no comprende el dolor que tiene en el canal del parto y jamás ha experimentado los cambios hormonales por los que está atravesando. No es extraño que no deje salir su leche y que continuamente patee la máquina una vez que finalmente haya logrado limpiar sus pezones y colocarle el equipo.

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