LACTACIONES PROLONGADAS

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LA PRODUCCIÓN VITALICIA Y LA PERSISTENCIA DE LACTACIÓN

Explicamos en qué consiste este sistema productivo, para lo que se debe explicar primero determinados conceptos, tales como la producción vitalicia y la persistencia de lactación, a la vez que debemos conocer cómo es la tendencia de la duración de las lactaciones y valorar su influencia en la rentabilidad de la ganadería y en el bienestar de nuestros animales.

El objetivo de un productor de leche es conseguir altas producciones vitalicias de leche por vaca, con independencia del sistema productivo con el que esté trabajando. Las medias de producción por vaca, producciones a 305 días, no son buenos indicadores de la rentabilidad de una granja. Por el contrario, la producción vitalicia sí es un indicador de rentabilidad, y es válido tanto para producciones intensivas como para granjas en ecológico o basadas en pastoreo. Yendo más allá, tendríamos que hablar de producción por día de vida, ya que tiene en cuenta los periodos improductivos de la vaca, como son la fase de recría y los periodos de secado. Este ratio se calcula dividiendo la producción vitalicia entre los días de vida del animal, desde que nace hasta que abandona la granja. La producción por día de vida afina mucho más en cuanto a plasmar la productividad de la vaca. Lo ideal sería estar por encima de los 16 litros por día de vida.

Ramiro Fouz Africor Lugo

La amortización de una vaca no se produce hasta pasado el pico de producción de la segunda lactación, por lo que las vacas que mueren antes de este tiempo no produjeron lo suficiente para cubrir los costes de amortización; son el resto de las compañeras de establo las que tienen que producir más para compensar las pérdidas.

Sin embargo, la producción vitalicia aumentó considerablemente en los últimos años, con un incremento del 66,5 % desde 1998 hasta la actualidad. La duración media de una vaca son 2.190 días y en ese tiempo produce unos 32.548 kg de leche.

“TENDRÍAMOS QUE HABLAR DE PRODUCCIÓN POR DÍA DE VIDA, YA QUE TIENE EN CUENTA LOS PERIODOS IMPRODUCTIVOS DE LA VACA”

La producción por vaca en lactación normalizada a 305 días aumentó en un 43,6 % en el mismo periodo. La explicación de este desfase en el incremento entre la producción vitalicia y la producción por lactación está en que las lactaciones cada vez duran más tiempo, y es frecuente estar ordeñando vacas con más de 400 días en leche. Actualmente, el 1 % de las vacas que se ordeñan en la provincia de Lugo superan los 540 días en leche, con una media de 21,3 kg/día.

Cogiendo como referencia las vacas dadas de baja en 2018, al comparar su producción vitalicia en función de la duración media de sus lactaciones, observamos cómo las vacas que tienen una mayor duración media de la lactación tienen una mayor producción vitalicia.

“DEBERÍAMOS CUESTIONARNOS DE NUEVO RATIOS E INDICADORES BASADOS EN PRODUCCIONES DEL SIGLO PASADO”

En la actualidad en la provincia de Lugo el 75,1 % de las lactaciones tiene una duración de más de 305 días, de las cuales el 44,2 % supera los 360. Hay que tener en cuenta que las lactaciones entre 240 y 305 días no se normalizan, coincidiendo con la producción real de esa lactación. Tal como es la tendencia, lo correcto sería normalizar las lactaciones a 360 días, como se hace en otros países.

En los últimos veinte años la duración media de una lactación aumentó en 42 días, mientras que la duración del secado disminuyó en 26 días.

Desde hace tiempo se sigue la premisa de maximizar el pico de producción, en la medida en que cada kilo de más en el pico supone unos 200 kg en la lactación total.

La intensificación de la producción en el posparto lleva emparejada una elevada movilización de reservas corporales con un descenso de la condición corporal, con un sobreesfuerzo hepático, que lleva a incrementar los problemas metabólicos. De hecho, el 60 % de los costes veterinarios se dan en los 40 primeros días de lactación.

Para conseguir intervalos de parto reducidos, las vacas tienen que quedar preñadas en el período de máxima producción, que coincide con un balance energético negativo. De hecho, la principal causa de baja de las vacas es la infertilidad, vacas que no quedan preñadas.

Es frecuente escuchar comentarios sobre el intervalo entre partos como un ratio reproductivo que está empeorando, debido a su aumento progresivo. En realidad la preocupación está justificada si el incremento se produce a costa de incrementar el periodo de secado, pero no en caso de que sea por el incremento en la duración de la lactación.

Teniendo en cuenta que estamos en el siglo XXI, deberíamos cuestionarnos de nuevo ratios e indicadores basados en producciones del siglo pasado, como tener por objetivo intervalos entre partos de 305 días. Hoy las vacas producen mucha leche durante más tiempo. La selección en ganado frisón hizo que las vacas den leche con independencia de que vuelvan a quedar preñadas, cosa que no ocurre en otras razas o cruces o en vacas frisonas poco seleccionadas, en las que, cuando vuelven a quedar preñadas, reducen drásticamente su producción, lo mismo que las frisonas del siglo pasado. No es un desmérito para las otras razas, simplemente su selección fue encaminada al aprovechamiento de pastos, donde la estacionalidad tiene un peso muy fuerte en estos sistemas productivos haciendo que su selección fuese más por lactaciones cortas, acopladas a la disponibilidad de recursos.

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