LAS 10 CLAVES PARA LOGRAR UNA BUENA RECRÍA DE NOVILLAS

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LOGRAR UNA BUENA RECRÍA DE NOVILLAS

La recría es el segundo capítulo de gasto en una ganadería de vacuno de leche y una de las áreas en las que más pueden mejorar los ganaderos. Resumen de la jornada de De Heus y Msd en Lugo sobre recría de novillas

David Glez

La recría de novillas representa entre el 15 y el 20% del coste de explotación en una ganadería de vacuno de leche. Es, por tanto, el segundo o tercer capítulo de gasto, sólo por detrás de la alimentación o mano de obra. Sin embargo, es una de las áreas en las que más pueden mejorar los ganaderos.

En este sentido, DE HEUS y MSD Animal Health celebraron recientemente en la localidad lucense de Rábade una jornada específica sobre técnicas para mejorar la recría de novillas en las granjas de vacuno de leche.

Como punto de partida, José María Viana, Key Account Manager Vacuno de leche de De Heus, destacó que “una primera clave para lograr una buena recría es tener espacio suficiente en el establo, y a continuación tener comida de buena calidad, atendiendo a unos puntos clave (o Kaliber) con el objetivo de lograr una futura vaca con una alta producción vitalicia”. Dicho de otra forma, hasta la segunda lactación el ganadero no consigue amortizar el coste de una novilla, y es partir de ahí cuando empieza a ganar dinero.

A continuación resumimos alguna de las claves de la recría a partir de las ponencias de José María Viana; Ramiro Fernández Vuelta, jefe de producto de vacuno de leche de De Heus; Carlos Carbonell, técnico de campo de vacuno de leche de MSD o Antonio Díaz, gerente de grandes cuentas de MSD.

1) Un buen encalostrado:

Se debe seguir tres reglas: calostro caliente, en abundancia y suministrado de forma constante. La recomendación es que la ternera tome calostro durante los primeros 3 días, con un mínimo de 4 litros al día. Según Carlos Carbonell “dos litros al día de calostro son claramente insuficientes para una ternera, ya que la calidad del calostro en la raza Holstein es regular, con poca grasa, y muy variable”. En este sentido, su recomendación es administrar un mínimo de 3 litros por toma, si es voluntaria, y 4 litros si se realiza mediante sonda, “ya que con el estrés la absorción va a ser menor”.

Diversos estudios han concluido que el cuidado de una becerra antes del destete tiene entre 4 y 5 veces más importancia que la genética con la que parta. Así, la diferencia entre tomar 2 o 4 litros de calostro al día en las primeras jornadas de vida supone que la ternera crezca un 30% más antes del destete o que tenga un 16% más de posibilidades de pasar del segundo parto. Además, las terneras que tomaron 4 litros de calostro diarios tuvieron una producción de 1026 kg de leche más en las dos primeras lactaciones que las que sólo tomaron 2 litros diarios.

El calostro es una pieza clave para lograr una buena recría y es necesario dárselo cuanto antes.

Los principales errores que se suelen cometer son:

-Darle el calostro tarde a la ternera.

-Ordeñar tarde la vaca, cuando ya su organismo ya ha reabsorvido parte del calostro.

-Riesgo de contaminación: la ganadería que tiene RCS altos es probable que también tenga malos calostros. Y los terneros que toman leche con muchas bacterias reducen la absorción de nutrientes, enferman más y también tienen mayor tasa de mortalidad.

2) La leche para los terneros: la concentración y la cantidad

La leche de vaca, no la de descarte, es la primera opción, si es posible. El objetivo es ir subiendo paulatinamente la cantidad hasta llegar a un mínimo de 9 litros diarios, repartidos en 3 tomas. A más leche, mayor crecimiento del animal. La leche limpia y caliente no causa diarrea en los terneros.

La clave, por tanto, es intensificar la ingesta de leche en las primeras semanas para lograr una novilla y una futura vaca más rentable. Así, se estima que por cada 100 gramos diarios de más que gana la ternera durante los primeros 60 días de vida, se ganan 225 kilos más de leche en la primera lactación.

En cuanto a la leche en polvo maternizada, uno de los errores más comunes es no dar la cantidad recomendada: 125 gramos como mínimo (un vaso de yogurt) por litro de leche reconstituida (es necesario asegurarnos del peso 1kg/7litros de agua). En invierno, se puede subir a 154 gramos, para compensar la mayor pérdida de calor corporal. La concentración máxima no debe ser superior a 154gr./l (1kg/5.5 l. de agua), pues por encima podríamos facilitar la deshidratación con altas temperaturas, por lo que en verano es aconsejable bajar la concentración para prevenir posibles deshidrataciones.

3) La calidad del lactoremplazante:

Para las terneras de recría no se debe escatimar en la calidad del lactoremplazante, ya que su mayor precio lo compensará con creces la futura vaca tanto en salud como en litros producidos. En este sentido, la recomendación es que esta leche tenga entre 21-24% de proteína y un 17-18% de grasa bruta. Porcentajes inferiores de proteína y superiores de grasa provocan que las terneras tengan menor tamaño y estén más engrasadas.

El agua limpia siempre debe estar disponible. Además, a partir de la segunda semana la ternera debe tener acceso a fibra picada, bien sea paja, alfalfa o hierba seca.

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