LAS CLAVES PARA MANEJAR LOS EDEMAS MAMARIOS EN VAQUILLAS

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LOS EDEMAS MAMARIOS EN VAQUILLAS

Si bien esta enfermedad metabólica no es mortal, puede acarrear una serie de problemas que pueden terminar con el descarte del animal. Conozca, a continuación, las recomendaciones para pesquisar aquellos factores de manejo que inciden en su desarrollo.

Es común ver en las lecherías que las vaquillas que se acercan a su primer parto poseen la ubre más grande de lo habitual, lo cual de acuerdo a los expertos puede deberse a un edema mamario. Este signo que, por lo general, está acompañado de un abultamiento en la parte ventral, delante de la glándula mamaria, puede reconocerse a simple vista.

Daniela San Martín

Los edemas mamarios son una enfermedad del tipo metabólica y tienen mayor incidencia en vaquillas preñadas que en vacas de mayor edad. Esto se debe al desarrollo abrupto de la glándula mamaria de la vaquilla y a su menor tamaño corporal, lo que dificulta el retorno de la sangre venosa al corazón, acumulándola en las zonas ventrales y posteriores del animal. Al no existir suficiente flujo de sangre, el líquido intracelular se acumula en la zona de la glándula mamaria, formando el edema.

Si bien esta enfermedad no es mortal, acarrea una serie de problemas relacionados al manejo del rebaño.

Por lo general, los ordeñadores evitan las vaquillas con edema debido que es difícil lidiar con ellas. Y es que debido a la hinchazón o acumulación de líquido, las pezoneras no logran adherirse bien a los pezones, lo que produce que éstos se caigan constantemente. Por esta razón, muchas veces no son ordeñadas de manera correcta, lo que a su vez aumenta las probabilidades de que la vaquilla desarrolle mastitis.

De acuerdo a Pedro Meléndez, médico veterinario, profesor asociado de la Universidad de Missouri y asesor lechero, lo normal es que cerca del 80% de las vaquillas del rebaño tengan edemas mamarios en grados leves. El real problema, dice, aparece cuando el cúmulo de líquido es severo. “En los casos más severos es tal la acumulación de líquido que prácticamente la glándula mamaria se ve como una sola línea con el abdomen, porque no se diferencian visualmente. Estos cuadros severos requieren de un grado mayor de atención”, asegura.

Así, cuando un rebaño está siendo bien manejado, los edemas mamarios moderados no deberían pasar el 10% del total de animales. Si esto no ocurre, será una clara señal de que algo anda mal en el manejo, por lo que será necesario revisar los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar edemas en las vaquillas.

Factores de riesgo

-Exceso de sodio y potasio en la dieta: Al igual que en los humanos, el sodio retiene líquidos a nivel intracelular, por lo que dietas con altas concentraciones de este nutriente agudizan la acumulación de líquidos en las mamas. Por lo mismo, el experto recomienda no ofrecer ningún tipo de sal común dentro de la dieta, ni tampoco el bicarbonato, ya que este último también contiene altas concentraciones de sodio.

El potasio, en tanto, genera un efecto similar en la acumulación de líquidos, por lo que se recomienda evitar forrajes nuevos y aquellos fertilizados con purines, ya que ambos son ricos en potasio y proteína. “Las vaquillas sólo necesitan 50 gramos de potasio y 10 gramos de sodio absorbible por día, como máximo. Cualquier exceso será en pro de la acumulación de líquido”, afirma Pedro Meléndez.

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