MEJORA DE LA EFICIENCIA PROTEICA EN VACUNO LECHERO

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MEJORA DE LA EFICIENCIA PROTEICA EN VACUNO LECHERO

Principales estrategias para mejorar la eficiencia proteica en animales de alta producción

Las principales estrategias para reducir las pérdidas de nitrógeno deberían enfocarse en el aporte adecuado de proteína degradable en rumen y la eficiencia en la síntesis de proteína láctea a partir de los aminoácidos absorbidos.

Fernando DíazDairy Nutrition and Management Consultant GPS Dairy Consulting, LLC

El ganado vacuno lechero y otros rumiantes están biológicamente diseñados para convertir forrajes y otros productos fibrosos que los humanos no pueden consumir en productos de alta calidad como leche y carne. Pese a que el rumen representa ventajas, sobre todo cuando los rumiantes son alimentados con productos de baja calidad, la digestión en este compartimento puede ser una de las mayores causas de la baja eficiencia de utilización del nitrógeno (EUN; calculado como la proporción del nitrógeno excretado en leche o carne sobre el nitrógeno total consumido) en rumiantes, cuyo promedio típico es de un 25 %, y además es muy variable. Jensen y Schjoerring (2011) asignaron las siguientes eficiencias proteicas a diferentes especies de rumiantes en sistema de alojamiento intensivo:

  • Ganado vacuno lechero: vacas en lactación, 23,3 %; y novillas de reemplazo de más y menos de 1año 6,4 % y 14,0 %, respectivamente.
  • Ganado vacuno de carne: vacas amamantando, 11,4 %; y terneros de engorde de más y menos de 1año15,7 % y 30,7 %, respectivamente.
  • Ovejas (incluyendo corderos): 13,5 %. Cabras (incluyendo cabritos): 25,2 %.

En otros animales de producción, como los cerdos y las aves, en los que las necesidades proteicas pueden cubrirse más fácilmente, la EUN promedia es del 30-35 % e incluso puede llegar al 40 % (Rotz, 2004).

Eficiencia proteica en estudios de investigación

Usando datos de estudios publicados previamente en revistas científicas, Calsamiglia y col. (2010) calcularon las EUN de dietas típicas usadas en la Unión Europea, basadas en hierba y silos de hierba, y en los EE. UU., compuestas principalmente por silo de maíz. En las dietas europeas, los autores encontraron que las dietas con mayor eficiencia de nitrógeno (32 %) resultaron de vacas con mayor consumo de materia seca y producción láctea y menor proporción de forraje, comparado con dietas menos eficientes (21 %). Sin embargo, las dietas americanas más eficientes (32,8) resultaron de vacas que produjeron más leche, y dietas con menor contenido en proteína y mayor contenido en carbohidratos no fibrosos que las dietas con menor eficiencia proteica (22 %).

Un metanálisis publicado por Huhtanen y Hristov (2009) demostró que la EUN para la síntesis de proteína láctea en vacas lecheras del norte de Europa y Norteamérica fue del 27,7 y 24,7 %, respectivamente. Además, este metanálisis indicó que la concentración de proteína bruta en las dietas es el factor más importante que afecta a la EUN en vacas lecheras, y que esta eficacia disminuye al incrementar el consumo de proteína. La EUN también disminuyó linealmente del 36,5 al 25,4 % al aumentar el contenido proteico de dietas de vacas lecheras de 13,5 a 19,4 % (Olmos Colmenero y Broderick, 2006).

Eficiencia proteica en granjas comerciales

Aunque los estudios previos demuestran la importancia de no suministrar proteína por encima de las necesidades del animal, las formulaciones prácticas de proteína suelen ser superiores a las recomendaciones de los distintos sistemas de racionamiento. Resultados de una encuesta realizada en 372 granjas lecheras localizadas en la Bahía de Chesapeake (EE. UU.) demostraron que los productores estaban suministrando un 6,6 % más de nitrógeno que el recomendado por el National Research Council y como resultado la excreción de nitrógeno en orina y heces estaba aumentando en un 16,0 y un 2,7 %, respectivamente (Jonker y col., 2002).

En una encuesta sobre prácticas de manejo realizada en 103 granjas comerciales de los EE. UU., el contenido medio en proteína de las dietas fue del 17,8 % sobre materia seca (Caraviello y col., 2006). Del mismo modo, la concentración media de proteína en dietas

alimentadas en 8 granjas comerciales localizadas en Idaho y 45 granjas comerciales de Ontario fue del 17,6 y 17,5 %, respectivamente (Hristov y col., 2006; Godden y col., 2001). Estudios de investigación han demostrado que dietas con un contenido en proteína del 16,5 % son suficientes para obtener producciones máximas en vacuno lechero de alta producción.

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