IMPACTO DE LA RELACIÓN HUMANO-ANIMAL EN LA PRODUCTIVIDAD Y EL BIENESTAR ANIMAL DE LOS RODEOS LECHEROS

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RELACIÓN HUMANO-ANIMAL EN LA PRODUCTIVIDAD Y EL BIENESTAR

RESUMEN

El bienestar animal, en la actualidad, ha dejado de ser sólo una preocupación de los mercados europeos para ser considerado de importancia en la producción de leche a nivel mundial. El concepto de bienestar animal comprende la manera en que los individuos interactúan con su ambiente; lo que incluye su sanidad, sus percepciones, su estado anímico y otros efectos positivos o negativos que influyen sobre los mecanismos físicos y psíquicos del animal. Este concepto contribuye a obtener una visión desde lo que siente el animal, por ello los productores han comprendido que lo que resulta beneficioso para el animal también lo es para sus explotaciones. Independientemente de su especie, todo animal destinado a la producción depende de un cuidador que le asegure su bienestar. Por esta razón, el ser humano pasa a formar parte de su entorno y de sus relaciones sociales.

G.M. Martínez, V.H. Suárez y M.D. Ghezzi,

Dentro de esas interacciones consideradas como beneficiosas hacia los animales se destacan la alimentación, el arreo tranquilo a la sala de ordeña, el acariciarles y el hablarles de forma tranquila y con calma; mientras que el aislamiento social, los tratamientos veterinarios invasivos o que generen dolor, los golpes y los gritos atentan no sólo con la construcción de la interacción positiva sino también contra el bienestar animal. El miedo generado a través de interacciones negativas conduce a estadios de estrés frente a los humanos y desequilibrios fisiológicos que disminuyen la producción, la respuesta inmune y predisponen a la adquisición de enfermedades.

La mastitis y el recuento de células somáticas constituyen uno de los principales problemas que se pueden incrementar a partir de una mala interacción en la relación humano-animal. Es tal la importancia de los resultados de esta interacción, que su medición a través de las actitudes de los operarios o de los animales frente al ser humano han sido estudiadas como forma de calificar el bienestar de los vacunos en el tambo y relacionarla con la producción de leche, las buenas prácticas empleadas en la rutina de ordeñe o en el trato de los animales. Estarevisión tiene como objetivo brindar información sobre el impacto de la interacción entre los tamberos y los bovinos, su importancia productiva, sanitaria y su relación con el bienestar animal, de manera de contribuir a una mejor comprensión de larelación humano-animal.

Dentro de esas interacciones consideradas como beneficiosas hacia los animales se destacan la alimentación, el arreo tranquilo a la sala de ordeña, el acariciarles y el hablarles de forma tranquila y con calma; mientras que el aislamiento social, los tratamientos veterinarios invasivos o que generen dolor, los golpes y los gritos atentan no sólo con la construcción de la interacción positiva sino también contra el bienestar animal. El miedo generado a través de interacciones negativas conduce a estadios de estrés frente a los humanos y desequilibrios fisiológicos que disminuyen la producción, la respuesta inmune y predisponen a la adquisición de enfermedades.

La mastitis y el recuento de células somáticas constituyen uno de los principales problemas que se pueden incrementar a partir de una mala interacción en la relación humano-animal. Es tal la importancia de los resultados de esta interacción, que su medición a través de las actitudes de los operarios o de los animales frente al ser humano han sido estudiadas como forma de calificar el bienestar de los vacunos..

INTRODUCCIÓN

El bienestar animal ha sido definido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) como el término amplio que describe la manera en que los individuos se enfrentan con el ambiente y que incluye su sanidad, sus percepciones, su estado anímico y otros efectos positivos o negativos que influyen sobre los mecanismos físicos y psíquicos del animal (OIE, 2004). Cualquier animal destinado a la producción, independientemente de la especie, depende de su cuidador. Las herramientas y oportunidades para cuidar del ganado lechero, consisten en asegurar su bienestar. Es por esta razón que el hombre pasa a formar parte de su entorno y sus relaciones sociales. El comportamiento de los animales constituye un indicador de la relación de éstos con el sistema de producción en el cual viven; por tanto, su identificación puede representar un punto de partida para evaluar su bienestar (Duncan, 1990).

La interacción entre humanos y animales está condicionada por los 5 sentidos: tacto, olfato, gusto, audición y visión; y en función a su naturaleza puede ser considerada como positiva, neutra o negativa. Es importante destacar que las acciones que el animal percibe como negativas conducen a respuestas agresivas como el aumento del miedo frente a los humanos, resultando en una mayor distancia de fuga, dificultando su manejo y ocasionándoles estrés. El miedo representa un perjuicio en la producción y en la calidad final de la leche (Bruckmaier y Blum, 1998; Rushen et al, 1999; Hemsworth et al, 2000; Hemsworth et al, 2002).

Dado que la relación entre el trabajador y las vacas lecheras tiene consecuencias directas sobre el bienestar animal y la producción, es importante considerar los rasgos característicos de la personalidad del operario, el grado de satisfacción laboral y de empatía para con los animales; ya que éstos han demostrado ser claves en el tipo de interacción que se construye (Hemsworth et al, 2002; Hanna et al, 2009).

COMPORTAMIENTO ANIMAL

El comportamiento social de las vacas se expresa en jerarquías, coexistiendo un grupo dominante, con otro subordinado y grupos intermedios (Fraser y Broom, 1990). Este comportamiento se observa por lo general durante la alimentación, las vacas dominantes, no dejan comer a las subordinadas, que en su gran mayoría son vaquillonas; a su vez en las vacas lecheras también puede ponerse de manifiesto esta dominancia, observable también en el orden en que realizan el ingreso a la sala de ordeñe, siendo las dominantes en general las que lo hacen primero (Sauter-Louis et al, 2000). La dominancia constituye un estereotipo del comportamiento social, cuando tiene un patrón repetitivo manifestado por la agresión entre dos individuos durante el acceso a los diferentes recursos (Collis,1976); a su vez también ésta puede deberse a prioridades de orden territorial, sexual y/o de edad. Cabe mencionar que la dominancia describe una relación aprendida y predecible entre un par de animales (diada), en el que un animal del par es sometido por otro; mientras que la jerarquía u orden de dominancia intenta describir la posición relativa de un animal con respecto al resto de los animales de un mismo grupo. Este orden tiene un alto valor para la supervivencia de las especies, ya que una vez establecidas las posiciones las interacciones agonísticas graves entre los miembros del rodeo se minimizan ( Beilharz y Zeeb, 1982; Phillips y Rind, 2001; Phillips, 2002).