AGRESIONES AL SISTEMA INMUNOLÓGICO, INMUNOSUPRESIÓN EN TERNERAS

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INMUNOSUPRESIÓN EN TERNERAS

Los primeros meses de vida son muy importantes para el ternero, sobre todo los dos primeros meses de vida, en las cuales de alimentarse básicamente de leche pasara a alimentarse con pienso, forraje y agua. El sistema inmunológico crece y se desarrolla como todos los demás órganos. Manejo, alimentación, instalaciones y medioambiente, son factores que van a influir en este proceso.

Igor Ajuriaguerra, Alfonso del Río, Álvaro Lagüera, Damián Canales, Luis Dubarbie, Manuel Pérez y Manuel Sainz de Aja (VETERINARIOS ASOCIADOS, S.C.)

El sistema inmunológico de nuestras terneras, es el encargado de vigilar y regular que el organismo se encuentre en orden y libre de enfermedades. Se trata de un conjunto de procesos que ocurren en un organismo para protegerlo de una enfermedad mediante la identificación y destrucción de patógenos o células tumorales. Las células del sistema inmune, mediante varios mecanismos complejos, son las responsables de establecer dicha respuesta. Está compuesta por barreras físicas (piel y mucosas), barreras químicas (péptidos antimicrobianos, citoquinas y enzimas líticas) y barreras celulares (glóbulos rojos, plaquetas, leucocitos, neutrófilos, basófilos, eosinofilos, monocitos, macrófagos, células dendríticas, linfocitos T y D).  

El medio ambiente que rodea a las terneras durante la vida fetal ejerce una profunda influencia en su desarrollo, en su función fisiológica y en su riesgo de sufrir enfermedades en la vida adulta. El feto tiene la capacidad de cambiar su estructura y/o función en respuesta a las señales hormonales, nutricionales y metabólicas de su madre, que reflejan lo que experimentará durante la vida posnatal. Estos cambios pueden tener consecuencias a corto y largo plazo en su salud y en su susceptibilidad a enfermedades. Se puede decir que la epigenética es el conjunto de reacciones químicas y demás procesos que modifican la actividad del ADN pero sin alterar su secuencia. Por lo tanto, “La epigenética” o “programación” se ha adoptado para describir el proceso mediante el cual un estímulo o agresión en un periodo sensible de la vida fetal o perinatal tiene efectos permanentes en la estructura, fisiología y metabolismo de los diferentes órganos y sistemas, por ejemplo, en el sistema inmunológico en este caso.

Las terneras al nacer son agamaglobulinemicas, nacen con niveles de gammaglobulinas muy bajas, porque la placenta de la madre no permite el paso de inmunoglobulinas al ternero, esto se debe por el tipo de placenta de los bovinos. La respuesta inmune puede estar presente en vida fetal, el feto es capaz de producir anticuerpos frente a un estímulo antigénico desde los 90 – 120 días y en el último tercio de la gestación ya responder a una gran variedad de antígenos. Al ingerir el calostro con las inmunoglobulinas, se produce la transferencia pasiva, y se adquiere la inmunidad pasiva, las inmunoglobulinas calostrales se absorben en el intestino delgado, el transporte y absorción de las inmunoglobulinas calostrales a través del epitelio intestinal se lleva a cabo por medio de los vasos linfáticos, de ahí pasan al conducto torácico y posteriormente a la sangre, este proceso es muy rápido de tal forma que se pueden detectar inmunoglobulinas en elconducto linfático torácico en 80 – 120 minutos de haber ingerido el calostro.

Es muy importante que todos estos mecanismos de trasferencia pasiva se den de manera correcta para que las terneras reciban estas inmunoglobulinas vitales para el correcto funcionamiento de su sistema inmunológico. Junto con las inmunoglobulinas se absorben otra serie de proteínas como las globulinas séricas bovinas, albúmina, polisacáridos de alto peso moléculas, vitaminas, minerales y otros constituyentes del calostro como las enzimas gamma glutamina transferasa, la absorción no es específica solo para inmunoglobulinas calostrales. La trasferencia pasiva depende de tres puntos críticos; La secreción y concentración de inmunoglobulinas maternales en el calostro, ingestión de calostro adecuada y absorción de inmunoglobulinas calostrales.

La inmunoglobulina (Ig) es concentrada en el calostro por un receptor activo y selectivo, que media la trasferencia de la IgG1 desde la sangre de la vaca a través del epitelio secretorio de la glándula mamaria. La IgG1 es la inmunoglobulina calostral predominante, la IgG2, IgM e IgA están presentes a muy bajas concentraciones con respecto a la IgG1. La trasferencia hacia el calostro comienza varias semanas antes del parto y continúa ascendiendo hasta el momento de este. Dicho proceso da por resultado que la concentración de Ig calostral sea de 5 a 10 veces más alta que la concentración sérica materna. El calostro de vacas diferentes posee concentraciones variables de Ig, las vacas con aptitud lechera tienen menor concentración comparadas con el calostro de vacas de aptitud cárnica, por lo general las novillas de primer parto tienen menor concentración comparadas con vacas multíparas, el calostro de segundo o posterior ordeño contiene muy baja cantidad de Ig con respecto al obtenido del primer ordeño. Debido a todas estas variaciones una estrategia a seguir es medir la concentración de Ig del calostro para alimentar a los terneros solo con calostro de adecuado contenido inmunoglobulinico.

La concentración de Ig calostral y el volumen ingerido determinaran la cantidad de Ig suministrada al ternero para su absorción. Cuando se trata de amamantamiento natural no es posible seleccionar el mejor calostro, ni determinar la hora y la cantidad suministrada. En alimentación artificial con calostro, procurar que reciba temprano su ingesta (Durante las primeras 6-8 horas de vida), grandes volúmenes de calostro (4litros) aproximadamente el 10% del peso corporal y a las 6 horas de esta toma darle otros dos litros garantiza que el ternero recibe una adecuada masa de inmunoglobulinas. Podemos pasteurizar y/o congelar y posteriormente descongelar al baño maría el calostro, siempre que se haga de manera adecuada y guardando la higiene necesaria. Siempre será mejor darles los calostros libres de patógenos ambientales. Es importante que el tiempo y temperatura del pasteurizador este bien controlado para no provocar una desnaturalización de las inmunoglobulinas, con la consiguiente reducción o eliminación de las mismas. No exceder tres meses de congelación del calostro, ya que la concentración de inmunoglobulinas estará reducida o será casi nula. la pasterizcion lenta, a 60oC durante 60min, esta resultando un tratamiento adecuado para los calostros. Este tipo de pasterizacion reduce muy poco los niveles de inmunoglobulinas y obtenemos un beneficio en cuanto a la salubridad del calostro. Estudios recientes demuestran que la carga bacteriana de calostros bien recogidos triplican los valores maximos recomendados, aunque se pierda alguna inmunoglobulina reducimos la carga bacteriana del calostro haciendo que el calostro se convierta en un alimento sanitariamente seguro. El calostro refrigerado podemos guardarlo en la nevera a durante 8 dias a 4oC.

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