¿CÓMO ALIMENTAREMOS AL GANADO LA PRÓXIMA DÉCADA?

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¿CÓMO ALIMENTAREMOS AL GANADO LA PRÓXIMA DÉCADA?

1. INTRODUCCIÓN.

En este proceso, la calidad de los alimentos que vayamos a usar en la dieta de los animales resultará clave porque de esa calidad y manejo de los alimentos dependerán: la producción de carne (kg/animal/hectárea), la calidad de esas carnes y por sobre todo, el resultado económico del Sistema Productivo. Es claro, que la competitividad de nuestras carnes deberá ajustarse a las reglas del mercado, especialmente el externo. Y países como Brasil, que tienen bien en claro sus objetivos y metas, son y serán nuestros principales competidores.

Aníbal Fernández Mayer

La producción ganadera está sufriendo grandes cambios: en su expansión, en su localización geográfica, en la demanda del mercado interno y externo, en la búsqueda de “nichos productivos” que permitan responder a la mayor y específica exigencia en la calidad de las carnes, etc. De hecho, hoy en día el mercado con alto poder adquisitivo está incrementando sus exigencias.

También, se debe producir un sinceramiento en: Qué tipo de calidad de carnes queremos sostener en el tiempo? Qué Sistema Productivo (corral o pastoril) vamos a promocionar? Y qué Proyecto Productivo Ganadero buscamos como país?

Algunas de estas preguntas deberán ser respondidas por nuestras autoridades, mientras que otras por los técnicos y los agentes económicos (productores ganaderos, consumidores, periodistas, empresarios, etc.) que intervienen en el Sistema Productivo, y por ende, en el negocio de las carnes.

Con el corrimiento de la frontera ganadera a regiones marginales de nuestro país, las condiciones para producir carne son cada vez “más duras” (por efecto del clima y de los suelos). Condiciones que se van a exacerbar con el tiempo porque las buenas regiones de la Pampa Húmeda serán ocupadas por la Agricultura en una mayor proporción.

Este escenario nos muestra que debemos replantear o rediscutir nuestros Sistemas Ganaderos, y con ello, debemos buscar alternativas de alimentación y manejo que se adapten a esta realidad. De ahí, que desde el INTA, las Universidades y los grupos CREA, entre otros, se están haciendo grandes esfuerzos para “recrear” diversos Sistemas Productivos que puedan“consolidarse” productiva y económicamente.

En este marco, existe una serie de alimentos, algunos nuevos y otros no tanto, diferentes a los tradicionales forrajes frescos de calidad (pasturas, verdeos, etc.), los granos de cereal y los forrajes conservados (silajes de planta entera, henos y henolajes). Ahora más que nunca debemos utilizar, como se lo está haciendo en muchas partes del mundo, los diferentes subproductos de agroindustria y residuos de cosecha (fruti-hortícolas y rastrojos de cosecha fina y gruesa) que hay en todas las regiones de la Argentina, además, de alimentos “nuevos” como pastos naturales,malezas, especies arbóreas, etc.

Nuestro país tiene, como una bendición de la naturaleza, grandes atributos alimenticios que pueden transformarse en carne o leche. Sólo debemos conocerlos, investigar sus potencialidades y respuestas productivas, y por sobre todo, evaluar el impacto económico en el Sistema Ganadero.

Si la ganadería del presente y del futuro no es rentable estamos en problemas. Sin embargo, las perspectivas son alentadoras, siempre y cuando, hagamos una Ganadería Especializada, con Productores y Asesores que se capaciten en el tema, profundizando los conocimientos en las diferentes alternativas nutricionales y de manejo que hay disponibles en las distintas regiones de la Argentina.

Saber qué podemos usar, cómo usarlo y qué respuesta productiva y económica genera ese alimento? Son las preguntas básicas que nos debemos hacer, constantemente.

La intención de este artículo es sumar algunas ideas y propuestas a la conocida alimentación tradicional de nuestro ganado. No vamos a escribir de los forrajes frescos tradicionales (pasturas y verdeos de invierno y verano) ni de los forrajes conservados (silajes de planta entera, henos, rastrojos, etc.) ni de los suplementos energéticos y proteicos (granos de cereal, subproductos de la industria de oleaginosa, cervecera, harinera, etc.), donde existe mucha y muy valiosa información. Dedicaremos, en cambio, un espacio para describir brevemente una serie de “nuevas” o poco exploradas alternativas nutricionales que están al alcance de la gente, en especial, en regiones marginales.

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