CRUZAMIENTOS Y PRODUCCIÓN DE LECHE

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CRUZAMIENTOS EN BOVINOS DE LECHE.

1. INTRODUCCIÓN

A diferencia de lo ocurrido en bovinos de carne, el cruzamiento entre razas o líneas genéticamente distantes no ha sido, en países de clima templado, una estrategia difundida para el mejoramiento de la productividad del ganado lechero. Las razones que explican este hecho pueden ser de variada índole, sin embargo, el destacado mérito alcanzado por la raza Holstein puede ser una razón importante. Esta superioridad es particularmente notable en sistemas intensivos, que propician altas producciones individuales, en los que se otorgan condiciones ambientales que permite la exteriorización de una buena parte del potencial genético del animal para dicho carácter. Lo anterior se expresa en desmedro del contenido de sólidos lácteos y, generalmente, de la tasa reproductiva.

Humberto González V. y Juan Carlos Magofke S. Departamento de Producción Animal. Facultad de Ciencias Agronómicas. Universidad de Chile, Santiago

Un escenario distinto se advierte en sistemas pastoriles, en los que el objetivo final es maximizar la productividad por unidad de superficie. El logro de éste, restringe la producción por vaca en alrededor de un 20% del máximo posible de alcanzar bajo dichas condiciones; hecho que, además, tiende a equiparar la productividad de los diferentes tipos raciales. Por otra parte, para trabajar con una carga animal alta es menester optimizar la producción por kilogramo de peso vivo; favoreciéndose el empleo de vientres de menor tamaño. Otro considerando importante se relaciona con la necesidad imperiosa de compatibilizar los objetivos antes descritos con una alta eficiencia reproductiva. Estas condicionantes permiten visualizar en los cruzamientos interraciales una herramienta promisoria, tendiente a incrementar la competitividad de los sistemas pastoriles de producción. El mestizaje entre diferentes razas permite acelerar el mejoramiento genético al combinar efectos aditivos, producto de la complementación racial, y el vigor híbrido expresado en características de importancia económica.

En el presente trabajo se muestran los principales antecedentes a tomar en consideración ante la eventual implementación de un sistema de cruzamientos en ganado lechero, identificando aquellas situaciones productivas que los hagan económicamente atractivos. Debido a la importancia que puede tener en la ganadería regional; el análisis considera como eje central para el desarrollo del tema al cruzamiento Frisón x Jersey.

2. SELECCIÓN RACIAL

Los logros de un programa de cruzamientos dependen tanto de la magnitud de la heterosis o vigor híbrido, así como de la adecuada selección de las razas que originen los animales mestizos. Ambas condiciones tienen gran importancia, realidad que en numerosas ocasiones se olvida, suponiéndose que el éxito depende exclusivamente de la magnitud de la heterosis (Magofke y García, 2002).

Revisar todas las opciones raciales existentes escapa al objetivo de este trabajo. Por este motivo, la presentación se centra en el análisis comparativo de las principales estirpes lecheras, existentes a nivel regional, que han sido evaluadas en cruzamientos en sistemas de producción de leche en pastoreo.

Comportamientos de biotipos Holstein y Frisón

Los biotipos Overo Negro han alcanzado una basta distribución a nivel mundial. Dentro de este grupo, de ancestro común, se identifican hoy en día marcadas diferencias en características productivas y funcionales, producto de distintos procesos de selección. El germoplasma de tipo Holstein, proveniente principalmente de los Estados Unidos y Canadá se ha utilizado masivamente a nivel mundial durante los últimos años. En estos países el desarrollo selectivo se ha orientado principalmente a la búsqueda de una alta productividad individual, asociada a mayores requerimientos nutricionales. Este proceso ha sido altamente eficiente en sistemas intensivos, caracterizados por otorgar altos niveles de suplementación; en la mayoría de los casos bajo condiciones de estabulación, sin acceso a pradera (Magofke y González, 1999).

En países de orientación productiva pastoril, el mejoramiento genético y el manejo otorgado a los animales permiten identificar en la actualidad un biotipo de características productivas y funcionales que le son propias. Un ejemplo bien documentado es el llevado a cabo en Nueva Zelanda. En este caso los criterios de selección y los tipos raciales empleados han evolucionado a través del tiempo, adecuándose a las diferentes condiciones del mercado interno.

Durante una primera etapa, iniciada en 1953, el mejoramiento se concentró prioritariamente en el incremento de la producción de grasa láctea; hito que situó a la raza Jersey (J) en una posición predominante. Con posterioridad, sin existir antecedentes claros que avalaran esta decisión, la composición del rebaño cambió radicalmente, merced a la utilización en cruzamiento absorbente de toros frisones sobre vacas (J).

A partir de 1992 se incorporó, como objetivo de mejoramiento, a la producción de proteína láctea, en un índice de selección que otorga ponderación positiva a ambos, sólidos lácteos y una valoración negativa al volumen en que los contiene (Holmes et al., 2002).
En la actualidad, debido principalmente al efecto provocado por el empleo creciente de semen Holstein, se ha elaborado un índice de beneficio económico el que, a las variables antes mencionadas, añade tres características funcionales a saber: peso vivo, fertilidad y longevidad; la primera con valor negativo a diferencia de las dos restantes.

La ponderación económica que se otorga a cada una de dichas variables se revisa en forma anual, dependiendo del valor relativo de cada componente y del impacto de las variables de tipo funcional. Cabe mencionar que a partir de 1997 los valores de cría de los reproductores de las diferentes razas evaluadas, y de algunos toros mestizos, se expresan sobre una base común. Este modo de expresar los valores genéticos aditivos ha repercutido favorablemente en el desarrollo de sistemas de cruzamiento, al facilitar notablemente la selección de los toros empleados (Holmes et al., 2002).

Harris y Kolver (2001), revisan el efecto de la “holsteinización” en el sistema de producción neozelandés; comparando el comportamiento productivo y algunas variables reproductivas entre vacas Frisón Neozelandés (F) y Holstein. En términos generales, sus conclusiones señalan que, como era de esperar en función de los objetivos de selección divergentes, con relación al F, las vacas Holstein:

  • Destinan una mayor proporción de la energía ingerida a producción de leche, en desmedro de depositación de reservas corporales.
  • Poseen un mayor potencial de consumo.
  • Alcanzan mayor tamaño y peso vivo a edad adulta.
  • Movilizan una mayor proporción de grasa corporal, principalmente a inicio de lactancia.
  • Requieren mejor manejo nutricional y reproductivo.

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