MICOTOXICOSIS POR TOXINAS TREMORGÉNICAS: UN PROBLEMA QUE PUEDE PRESENTARSE EN SU ESTABLO

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MICOTOXICOSIS POR TOXINAS TREMORGÉNICAS

Resumen

La siguiente es una recopilación de casos clínicos compatibles con micotoxicosis por toxinas tremorgénicas en la cuenca lechera de Lima. Las micotoxinas son metabolitos producidos por ciertas especies de hongos que crecen en plantas, henos, silos, granos, subproductos y otros alimentos almacenados, y que en pequeñas cantidades son tóxicas para los animales que las ingieren. Algunas de estas ocasionan efectos nocivos sobre el sistema nervioso central de los mamíferos. Se han descrito géneros de hongos, como Penicillium, Aspergillus, Claviceps y Neotyphodium, que pueden producir cierta clase de micotoxinas que tienen como principal característica inducir temblores; estas son conocidas como micotoxinas tremorgénicas. Aún se desconoce en detalle su mecanismo de acción, pero estudios experimentales y ensayos clínicos sugieren que actuarían a nivel de neurorreceptores y mecanismos de liberación de neurotransmisores en el sistema nervioso central y periférico. Los signos clínicos que producen son fácilmente confundidos con los de otras enfermedades. Su presencia en los alimentos representa un riesgo para la salud animal y humana; por lo que la finalidad de esta revisión bibliográfica es informar y orientar a los profesionales dedicados a la medicina de animales mayores y, principalmente, a los ganaderos para poder tomar las precauciones respectivas y saber cómo enfrentarse a este problema que se encuentra latente en diversos establos.

Las micotoxinas son metabolitos secundarios fúngicos. Son moléculas relativamente pequeñas (peso molecular < 700) y suelen ser genotípicamente específicas para un grupo de especies de un mismo género.

Alfredo Delgado Castro MV, MSc1, 3, Rocío Sandoval M MV1, Katherine Choez Aguilera MV1, Irma Karla A. Rodríguez Bach. MV2, Cristina García Barjoveanu Bach. MV2, Bernardo Lopez Torres MV2

I. Introducción

En la actualidad, ante el reto de nuevas alternativas de alimentación y los requerimientos nutricionales debido a la alta genética del ganado lechero, surge un desafío por la presencia de múltiples micotoxinas en las raciones de alimento y los ganaderos locales tienen que responder a este problema a través de un abordaje integral, basado en la evaluación de riesgos con el fin de controlar la amenaza de la contaminación.

Las micotoxinas son metabolitos secundarios fúngicos. Son moléculas relativamente pequeñas (peso molecular < 700) y suelen ser genotípicamente específicas para un grupo de especies de un mismo género. El mismo compuesto, no obstante, puede ser también elaborado por hongos pertenecientes a géneros distintos. La mayoría de las micotoxinas descritas son producidas por especies de los géneros Aspergillus, Penicillium y Fusarium. Estudios recientes han puesto de manifiesto la producción de estas micotoxinas por especies que hasta el momento no habían sido consideradas como productoras, lo que abre nuevas perspectivas en el estudio de la capacidad toxigénica de determinadas especies (Abarca et al., 2000).

Los hongos productores de micotoxinas tremorgénicas crecen en el medio ambiente y en una amplia variedad de alimentos, incluyendo productos lácteos, granos almacenados y en una serie de forrajes (por ejemplo, leguminosas y gramíneas) consumidos por diversas especies de ganado (Evans, 2011).

Las intoxicaciones por micotoxinas tremorgénicas son toxicosis caracterizadas por la presencia de tremores musculares, de manera intermitente o sostenida, ataxia, hipermetría, aumento de la base de apoyo, desequilibrio, actitud alerta y decúbito, en diversas especies de vertebrados. Generalmente los signos se exacerban por estímulos externos o cuando los animales son movidos (Burrows y Tyrl, 2001, Radostits et al., 2007). Son de alta morbilidad y baja mortandad, con cuadros que pueden causar graves lesiones accidentales en los animales afectados, lo que involucra pérdidas económicas para la industria ganadera.

Se han identificado al menos 20 micotoxinas como tremórgenos, en cuya estructura molecular tienen en común un resto indol derivado del triptófano. Se han propuesto varios mecanismos de acción, los cuales pueden variar entre toxinas y la susceptibilidad individual de cada especie. El lugar principal donde actúan estos compuestos parece ser a nivel de neurorreceptores y en los mecanismos de liberación de neurotransmisores en los sistemas nerviosos central y periférico. Podrían deberse a que actúan bloqueando la salida de potasio de las células a través de la inhibición de canales de potasio activados por calcio de la membrana celular (Saikia et al., 2008).

II. Especies de hongos asociados a la producción de toxinas tremorgénicas

Los hongos capaces de producir metabolitos secundarios tremorgénicos pertenecen a especies taxonómicamente diferentes. Incluyen: Penitrem A, roquefortine, verruculógeno, tryptoquivalina, aflatrem, paspalinine y paviline, así como también los paspalitrems y lolitrems, aunque solo algunos han demostrado tener relevancia clínica (Evans, 2011). Entre las especies más importantes podemos mencionar:

Penicillium

Los hongos de este género están muy extendidos y son comúnmente encontrados en los alimentos y forraje con moho, así como también en diversos residuos de la agricultura. Las toxinas producidas por Penicillium spp (en especial penitrem A y roquefortines) ocasionan efectos tremorgénicos específicos en el sistema nervioso central. Otras micotoxinas tremorgénicas como janthitrem A, B y C, producidas por Penicillium janthinellum se han asociado con tambaleo en ovejas que pastan rye grass (Gallagher et al., 1980).

Aspergillus

Se encuentra ampliamente distribuido en la naturaleza. Algunas especies intervienen alterando los alimentos, mientras que otras son de utilidad para preparar determinados alimentos. Se han reportado casi 50 especies de Aspergillus como productores de metabolitos tóxicos denominados en general micotoxinas. Las toxinas tremorgénicas son producidas por A. terreus (territremas), A. fumigatus (fumitremorgenos) y A. clavatus(triptoquivalina); verruculogem (Aspergillus y Penicillum), triptoquivalina (Aspergillus y Penicillum spp) (Gao et al., 2011, Trachoo, 2003). El aflatrem es una sustancia natural aislada de Aspergillus flavus que se conoce por inducir temblores y por provocar efectos neurotóxicos agudos en animales.

Neotyphodium

Los hongos endófitos establecen una asociación específica con su hospedero para mutuo beneficio. La planta provee al hongo alimento, hospedaje y protección y los endófitos confieren el potencial adaptativo a las especies vegetales hospederas frente a condiciones adversas que generen estrés. Algunos metabolitos de la asociación endófito/ planta han sido identificados como: Lolitrem A, lolitrem B, lolitrem E, lolitriol, peramina, paxilina, S paxitriol, B paxitriol, ergotamina (Christensen et al., 2002).
Claviceps Claviceps purpurea es causante del ergotismo clásico en humanos y animales, ocasionalmente puede causar temblores o convulsiones (ergotismo nervioso o ergotismo convulsivo) en el ganado. Otras especies de Claviceps producen intoxicaciones las cuales se caracterizan principalmente por un síndrome tremorgénico de tambaleo por pasto. En ovejas, caballos y el ganado en particular se puede desarrollar un síndrome de “tambaleo por pasto” varios días después de la ingestión de pasto miel maduro (Paspalum dilatatum) o el pasto bahía (Paspalum notatum) infectados con el esclerocio de Claviceps paspali (Burrows y Tyrl, 2001).

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