¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LAS LESIONES DE PEZUÑA EN LA VIDA DE UNA VACA?

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¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LAS LESIONES DE PEZUÑA EN LA VIDA DE UNA VACA?

La lesiones ulcerosas de pezuña (planta ulcerada, planta hemorrágica y enfermedad de la línea blanca) implican la alteración del crecimiento de la pezuña y son responsables de una gran proporción de cojeras en vacas lecheras. La alteración de la pezuña ocurre cuando la fuerza transferida a través del pie excede lo que puede soportar.

DR REUBEN NEWSOME BVMBVS BVMEDSCI PHD MRCVS

Este principio pone en relieve dos componentes vitales que conducen a la alteración y formación de la lesión: [A] la anatomía del pie ha sido insuficiente para hacer frente a las fuerzas aplicadas, y [B] las fuerzas aplicadas a los pies han sido demasiado grandes para la anatomía.

Este documento explora como las estructuras anatómicas de la pezuña permiten que funcione de manera óptima, como cambia su anatomía con el estado fisiológico y como incrementa el riesgo de daño, y como cambia la anatomía de la pezuña de forma irreparable con las sucesivas lesiones, causando la degeneración de las pezuñas y la perpetuación posterior de la cojera. La comprensión de estos principios nos permite apreciar cuando el pie está en mayor riesgo de alteración de la pezuña, para identificar los mejores métodos para prevenir la cojera y determinar las mejores formas de tratamiento.

INTRODUCCIÓN A LA ANATOMÍA DEL PIE

La úlcera en la planta fue descrita por primera vez en el año 1920 (Rusterholz, 1920), la hemorragia en la planta parece ser el mismo proceso de la enfermedad en una etapa temprana y la enfermedad de la línea blanca es considerada como parte de la misma enfermedad compleja; las lesiones son probablemente el resultado de un trauma en los tejidos de la pezuña, y colectivamente se pueden denominar lesiones de disrupción de pezuña . Muchos estudios han identificado factores de riesgo para lesiones de pezuña y una buena manera de comprender cómo estos factores de riesgo influyen en la cojera es apreciando la anatomía del pie y cómo se ha adaptado a las fuerzas durante la locomoción.

El peso entero de la vaca se transfiere a través de los huesos de la pierna a la falange distal. La falange distal se coloca dentro de la cápsula de la pezuña y está suspendida de la pared de la pezuña por los accesorios laminares y se apoya en la suela por el cojín digital (Lischer et al., 2002). El cojín digital está apoyado alrededor de la tuberosidad flexora la región de la falange distal en la que está insertada el tendón flexor digital profundo, que golpea el suelo primero en la pisada y se cree que absorbe y disipa las fuerzas concesivas transferidas a través de la falange distal durante la pisada y la carga. La suela de la pezuña crece de una capa de células debajo del cojín digital llamado epitelio digital, y el trauma y la hemorragia dentro de este tejido impide su crecimiento y funcionamiento, que eventualmente lleva al cese del crecimiento y la ulceración (Nuss, 2014). Se cree que el cojín digital juega un papel en la prevención de las lesiones de pezuña porque reducen el shock, disipan las fuerzas lateralmente y reducen las fuerzas máximas del epitelio germinal en la suela (Räber et al., 2004; Bicalho et al., 2009). Dado que todos los aspectos del pie están diseñados para la absorción del shock y la disipación de la fuerza, la insuficiencia de cualquier estructura anatómica dentro del pie – por ejemplo, un delgado cojín digital, la laxitud del aparato suspensivo e incluso la forma inapropiada del pie, por ejemplo, con sobrecrecimiento del dedo – podría causar que fuerzas mayores sean transferidas al epitelio germinal de la planta, donde se desarrollan las típicas úlceras de suela.

EL COJÍN DIGITAL

El trabajo epidemiológico ha demostrado que la pérdida de la condición corporal precede los casos de cojera, independientemente de si la cojera fue detectada visualmente (Lim et al., 2015; Randall et al., 2015) o había trastornos de movilidad o incidencia del tratamiento en las lesiones (Green et al., 2014). Se ha descubierto que la puntuación de la condición corporal (BCS) está positivamente asociada al grosor del cojín digital (Bicalho et al., 2009), una asociación que podría ser biológicamente plausible ya que el cojín digital tiene tejido adiposo (Räber et al., 2004, 2006); los lípidos podrían ser depositados y movilizados del cojín digital durante periodos de balance energético positivo y negativo. Parece que al tener un cojín digital delgado predispone a la consiguiente cojera de las lesiones de pezuña (Machado et al., 2011; Toholj et al., 2013), y los estudios han mostrado también un componente hereditario en el grosor del cojín digital (Oikonomou et al., 2014), y que los sistemas de cría pueden influir en esto (Gard et al., 2015).