MASTITIS A MICOPLASMA

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MASTITIS A MICOPLASMA

Reseña

Los micoplasmas son microorganismos parecidos a las bacterias capaces de causar enfermedad en los animales. La diferencia con las bacterias, es que carecen de pared celular, y en vez de ésta, desar- rollan una membrana. Los micoplasmas son capaces de causar mastitis, artritis, enfermedades repro- ductivas, infecciones de oído y enfermedades respiratorias en el ganado de leche. La especie de Micoplasma que comúnmente causa más casos de mastitis en las vacas de leche es la bovis.

La mastitis a micoplasma es clasificada como contagiosa ya que la enfermedad se puede diseminar de vaca a vaca durante el ordeño. Los reservorios de dicha enfermedad son la ubre y los pulmones del ganado infectado. A diferencia de otros patógenos contagiosos causales de mastitis, el micoplasma puede diseminase desde el tracto respiratorio por sangre o sistema linfático y llegar a la ubre.

Síntomas:

Aquellos rodeos con infecciones a micoplasma pueden experimentar un aumento en los casos de mastitis que no responden al tratamiento. Esto puede llevar a un aumento en las muertes o tasa de refugo debido a la mastitis. También puede haber un aumento de nuevas infecciones luego de un brote de neumonía. Los factores de manejo asociados a los brotes de micoplasma incluyen: la compra de vaquillas, la utilización de pomos intramamarios multidosis y las practicas de ordeño inade- cuadas.

Aquellas vacas con infección clínica presentan leche anormal de color generalmente amarronado y con sedimento grumoso. En algunas muestras se puede ver un sedimento arenoso y granular cuan- do se da tiempo a que ésta decante. La infección se puede diseminar de un cuarto infectado al resto de los cuartos sanos a pesar de haberse aplicado un tratamiento. En general, la producción de leche de dicha vaca disminuye dramáticamente. Los casos clínicos de mastitis generalmente aparecen pos- teriormente a un cuadro de neumonía. Las infecciones subclínicas pueden ocurrir con o sin aumento en el recuento de células somáticas.

Diagnóstico

Un buen modo de monitorear la presencia de micoplasma en el hato es realizar un cultivo de leche de tanque. Al Igual que el S. aureus, el patrón de eliminación de dicho microorganismo puede resultar en falsos negativos en la muestra de tanque de leche. Otro factor que limita la detección de micoplas- ma en hatos numerosos, es el factor dilución, por lo tanto se recomienda muestrear a no mas de 200 vacas. Varias compañías promocionan la venta de un dispositivo que se coloca en la línea de leche con una boca de recolección para tomar la muestra.

Se puede realizar el cultivo de leche individual de aquellas vacas con mastitis clínica para detectar la presencia de micoplasma. Si el resultado obtenido del cultivo de la muestra individual es negativo, generalmente se puede asumir que dicho microorganismo no está presente, aunque a veces se pueden obtener falsos negativos con dichas muestras.

Se debe pedir al laboratorio en forma especifica si uno esta tratando de detectar la presencia de micoplasmas en la muestra individual de leche, ya que se debe sembrar en un medio selectivo e incubar por siete días en una incubadora de dióxido de carbono. Si las muestras se congelan, la prue- ba es menos sensible. La sensibilidad de una prueba es detectar correctamente todas las muestras positivas. Por lo tanto, cuando sea posible, remita muestras frescas refrigeradas.

Tratamiento:

No existe ningún antibiótico intramamario de uso aprobado que sea efectivo contra micoplasma. Los antibióticos del tipo penicilínicos que atacan la pared celular, no sirven. Elimine a aquellas vacas infectadas o sepárelas del grupo de las sanas y ordéñelas al final.

No utilice jeringas intramamarias multidosis. Solamente utilice productos antibióticos intramamar- ios oficialmente aprobados. El personal del establecimiento puede durante un brote diseminar la enfermedad cuando los frascos multidosis de medicamentos están contaminados.

Prevención:

La prevención comienza con una buena rutina de ordeñe y un equipo de ordeñe que funcione apropi- adamente. Los elementos esenciales de una buena rutina de ordeño incluyen: desinfección de los pezones pre y post ordeño, y la utilización de toallas individuales para la limpieza y secados de los pezones.

Como para cualquier tipo de ganado, es necesario que los establos tengan una buena ventilación ya que el micoplasma es también un patógeno respiratorio. Algunas regiones del país experimentan un incremento en las muestras de tanque positivas coincidente con los meses más fríos.

Si en su establecimiento aun no ha tenido problemas con micoplasma y está pensando en agrandar su hato, es recomendable que prepare un programa de bioseguridad. Dicho programa puede disminuir el riesgo de comprar ganado infectado. Comience un programa de vigilancia para micoplasma instaurando una rutina de cultivo. Los animales a cultivar incluyen: todos los recientemente adquiri- dos, vacas y vaquillas recién paridas y los casos de mastitis clínica.

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