MINIMIZANDO EL RIESGO DE CETOSIS EN EL GANADO LECHERO

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EL RIESGO DE CETOSIS EN EL GANADO LECHERO

 

INTRODUCCIÓN

Si bien la mayoría de los casos de cetosis ocurren en vacas lecheras frescas, las prácticas de alimentación y salud de la vaca preparto pueden predisponer a las vacas a sufrir cetosis después del parto.

Maurice L. Eastridge*.Extension.org. *Department of Animal Sciences, The Ohio State University.

La mayoría de los casos de cetosis primaria ocurre dentro de las primeras 2 semanas del parto, e incluso la mayoría de las cetosis secundarias (ocurriendo luego del inicio de otra enfermedad) ocurren dentro de los primeros 30 a 60 días de lactancia.

En general, menos del 5% de las vacas en una manada deberían sufrir cetosis clínica. Sin embargo, algunos reportes han indicado que la incidencia de cetosis subclínica puede afectar a un 40% de las vacas con una tasa de incidencia que varía extensamente entre granjas, y puede ser tan alta como 80% en granjas individuales

El foco principal preparto para reducir el riesgo de cetosis después del parto se basa en mantener el consumo de alimento en gestación tardía y evitar el sobre acondicionamiento de las vacas durante los períodos de lactancia tardía y seca. Las vacas deben ser secadas y hacerlas entrar en transición (vaca fresca) con una condición corporal (BCS) de 3.5. Vacas con una condición corporal (BCS) igual a o mayor que 4.0 probablemente tengan más bajo consumo preparto y presenten un riesgo mayor de contraer hígado graso y cetosis durante y luego del parto. Trabajos recientes en la Universidad de Minnesota indican que vacas con una condición corporal mayor que 3.5 y produciendo por encima de 16 lbs de calostro presentan un mayor riesgo de cetosis. Programas de alimentación para vacas durante el período seco preparto y postparto temprano deben ser diseñados de manera tal de mantener el consumo durante la gestación tardía, es decir, minimizando la caída en el consumo durante la última semana de la gestación, para reducir el riesgo de cetosis después del parto. Estas dietas preparto deben contener forrajes con alto contenido en fibra y proporcionar adecuadas pero no excesivas cantidades de energía. Una caída del 20% o mayor en el consumo previo al parto puede resultar en elevados ácidos grasos no esterificados (AGNE) en sangre. Esta situación que precede al parto aumenta grandemente el riesgo de contraer hígado graso y cetosis

IDENTIFICACIÓN DE CETOSIS

La causa fundamental de cetosis es la inadecuada glucosa en sangre relativa a la demanda de glucosa por parte de la glándula mamaria, frecuentemente visto en vacas frescas con creciente rendimiento en producción de leche y bajo consumo

Debido al inadecuado suministro de energía dietaria, el cuerpo moviliza grasas a fin de proporcionar la energía necesaria, conllevando consecuentemente a un aumento en la concentración de ácidos grasos no esterificados (AGNE) en sangre. Vacas sobre acondicionadas típicamente comen menos y por consiguiente movilizan más grasa corporal. Excesivas tasas y cantidades de grasas movilizadas (p.ej. perdiendo más de un punto de condición corporal (BCS) luego del parto) puede resultar en una cantidad excesiva de grasa en el hígado y la formación de cetonas. Las dos principales cetonas que aumentan en la sangre debido a una escasez de glucosa son β-hidroxibutirato (BHBA) y acetoacetato, siendo las BHBA el foco principal en la sangre para evaluar el estado cetónico. Las concentraciones en plasma o suero de β-hidroxibutirato (BHBA) en el rango de 10 a 14 mg/dl en sangre se consideran como cetosis subclínica y > 14 mg/dl como cetosis clínica, típicamente medidas a los 7 a 14 días en producción de leche.