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Metabolismo proteico en rumiantes

Los microorganismos del rumen se caracterizan por su gran capacidad para sintetizar todos los aminoácidos, incluyendo los esenciales, necesarios para el animal. Por lo tanto los rumiantes son menos dependientes de la calidad de la proteína ingerida. Una parte del nitrógeno de los alimentos para los rumiantes puede administrarse, en reemplazo de las proteínas, en forma de compuestos nitrogenados sencillos como los compuestos de Nitrógeno No Proteico, como la Urea y las sales de amonio.

Dr.C. (Ing. Agr.M.Sc.) Aníbal Fernández Mayer

Como producto de la descomposición de las proteínas verdaderas del alimento (forrajes frescos, conservados y suplementos) y de las sustancias ricas en Nitrógeno No Proteico generan, al descomponerse en el rumen, amoníaco. Esta sustancia, al amoníaco, junto a cadenas carbonadas, que llamaremos de ahora en delante “perchitas”, que provienen de la descomposición de los azúcares solubles y del almidón de los alimentos, generan en el rumen energía, indispensables para la síntesis de proteínas microbianas, o directamente la combinación de amoníaco y las perchitas facilitan la multiplicación de las bacterias o microorganismos en el rumen que serán los responsables de atacar a la fibra y a los azúcares y almidones de los alimentos.  Hay especies de bacterias o microorganismos ruminales que necesitan, además, del amoníaco un alto porcentaje (20-50 %) de otras sustancias nitrogenadas como aminoácidos y péptidos, provenientes de la descomposición de las proteínas verdaderas del alimento. Por ello, se ha encontrado una respuesta significativa y positiva a la adición a la dieta de Urea junto a suplementos proteicos, tipo Expeller de girasol o de soja como ejemplo. Esto suplementos garantizarían el aporte de esas otras sustancias nitrogenadas tan necesaria para la multiplicación de muchos microorganismos ruminales. Parte del amoníaco liberado en el rumen no puede ser fijado por los microorganismos, entonces se absorbe y es llevado por la sangre hasta el hígado, donde se transforma en urea, siendo la mayor parte no utilizada por el animal y, el resto es excretada en la orina.

Los microorganismos (bacterias y protozoos) del rumen; que contienen proteínas como componente principal (±60% de su materia seca), llegan con las proteínas “by pass” de la ración hasta el intestino delgado.

El animal utiliza a nivel de duodeno las proteínas microbianas, es decir, los microorganismos que han llegado a este sitio (el duodeno), además, de las proteínas de los alimentos que no son degradadas y las proteínas endógenas del animal, transformándose en aminoácidos por la acción de enzimas digestivas (proteasas) para ser absorbidos a través de la pared del intestino delgado.

Amoníaco en rumen

A pesar de la gran importancia del amoníaco para el crecimiento de los microorganismos del rumen, no pueden nunca utilizar completamente el amoníaco presente en el rumen, ya que existe un límite en la cantidad que pueden fijar estos microorganismos. La síntesis de proteína en el rumen alcanza un máximo cuando la concentración de amoníaco en el rumen se encuentra entre 5 y 8 mg por 100 ml.

Aproximadamente, la concentración de proteína bruta en la dieta a la cual se produce el máximo crecimiento microbiano, es de 12-13 %. Por encima de estos niveles, la concentración de amoníaco se incrementa sin aumentar la producción de proteína microbiana.

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